Cómo barajar las cartas del Tarot correctamente para una lectura precisa

Pocas cosas se cuidan tan poco como el momento de barajar, y pocas cosas condicionan tanto el resultado de una tirada. La manera en que mezclas el mazo no es un trámite previo que haya que despachar rápido; es la parte donde el azar entra en juego de verdad y donde decides, sin saberlo, qué cartas van a aparecer y en qué orientación. Saber cómo barajar las cartas del tarot con cierta limpieza es una de esas pequeñas disciplinas que separan una lectura coherente de una lectura confusa. Si estás todavía construyendo tu técnica, conviene meterlo entre los fundamentos cuando estés aprender tarot.

Barajar antes de una tirada de Tarot - Aprender Tarot - Tarot10

Por qué hay que pensarlo: las cartas invertidas

Aquí entra en juego una decisión que hay que tomar desde el principio: ¿vas a leer cartas invertidas o no? Porque la forma de barajar cambia según la respuesta. Si optas por incluirlas (y son una capa de información valiosísima cuando se sabe leerlas), tu manera de mezclar tiene que permitir que algunas cartas se den la vuelta de forma natural. Si has decidido trabajar solo al derecho, lo que tienes que hacer es exactamente lo contrario: cuidar que ninguna se gire por accidente.

Una carta al derecho suele representar la energía en su estado fluido y manifiesto. Una invertida, en cambio, puede señalar un bloqueo, un retraso o algo que se está cocinando dentro y todavía no ha salido. Hay un texto que entra a fondo en el significado de las cartas invertidas si quieres ver hasta dónde llega ese matiz.

Para preparar el mazo de modo que la mezcla incluya invertidas sin que esa decisión sea tuya, basta con un truco sencillo: coloca toda la baraja al derecho, coge un puñadito al azar, gíralo en bloque y métele dentro del resto del mazo. Después baraja como siempre. Esa única intervención inicial es la que activa la posibilidad de que aparezcan invertidas en la tirada.

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Cuántas veces hay que mezclar y por qué

Una mezcla pequeña no llega para repartir bien las cartas. La recomendación clásica es hacer al menos doce barajeos completos antes de tirar. No es un número mágico: es lo que más o menos hace falta para que las cartas se distribuyan de verdad y para que las invertidas queden integradas como un detalle excepcional dentro de la tirada y no como una avalancha.

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Si después de tirar te encuentras con una lectura donde casi todas las cartas salen invertidas, conviene barajar otra vez. La presencia masiva de invertidas suele indicar dos cosas: o has barajado mal y la mezcla quedó sesgada, o el momento que estás atravesando es energéticamente complejo y la baraja te está pidiendo que pares antes de seguir. En el segundo caso, lo más sano es respirar, esperar un rato y volver más tarde con otra cabeza.

El detalle del giro: cómo manipular las cartas durante la tirada

Aquí hay un error muy común que estropea lecturas sin que la persona se dé cuenta. Cuando vas levantando las cartas para colocarlas en su posición, el gesto con el que les das la vuelta importa mucho. Hay que girarlas siempre en sentido lateral, no de arriba abajo. Si las giras hacia arriba o hacia abajo, una carta que estaba al derecho se te queda invertida sin que tú lo hayas decidido, y al revés. Es un fallo silencioso que altera toda la tirada.

Ponte una norma y mantenla: yo, por ejemplo, las giro siempre de derecha a izquierda. Tú elige el sentido que prefieras, pero no lo cambies en mitad de la tirada. La consistencia en este detalle pequeño te ahorra muchos quebraderos de cabeza después.

Hay tiradas concretas en las que algunas cartas se colocan de costado, atravesadas. Para esos casos también conviene establecer una regla fija: por ejemplo, que la base de la carta apunte siempre hacia la izquierda. Así sabrás de un vistazo si esa carta atravesada está al derecho o invertida, según el sistema que tú uses, sin tener que pararte a pensarlo cada vez.

Cuando integras todos estos automatismos, el barajeo deja de ser un trámite y se convierte en parte de la lectura. La mano sabe lo que hace, la baraja se mezcla bien, las cartas caen donde tienen que caer, y cuando empiezas a interpretar tienes la confianza de que la información está limpia.

Y si al hacer una tirada te sale algo que no termina de cuadrarte, o sospechas que has barajado raro y no sabes si fiarte de lo que ves, las tarotistas expertas de Tarot10 atienden por teléfono y pueden hacerte la lectura ellas mismas, con su propio mazo, y contrastarla contigo. Una llamada bien aprovechada deja la duda fuera y te permite seguir con tu día con la cabeza más clara.