Hechizo para poner fin a pesadillas: Ritual efectivo paso a paso
Una pesadilla suelta no es más que un sueño desagradable. Lo verdaderamente difícil empieza cuando se vuelven recurrentes, cuando cada noche te duermes con la sospecha de que vas a volver a entrar en la misma escena, y cuando al despertar arrastras durante todo el día una sensación de malestar que cuesta sacudirse. Ese círculo desgasta más de lo que parece. Si llevas tiempo en uno de esos ciclos, conviene entender primero qué significa soñar con demonios o con figuras que se repiten, porque a veces hay una clave simbólica que el sueño está intentando entregarte. Y, en paralelo, un hechizo para poner fin a pesadillas puede funcionar muy bien para cortar el ciclo y devolver el descanso. Este trabajo se acompaña además bien de prácticas más amplias sobre cómo ser feliz con uno mismo, porque la calidad del sueño y el estado emocional general van muy juntos.

Lo que vas a necesitar
Solo dos cosas: cinta blanca, en cantidad suficiente para rodear el perímetro de tu colchón, y unas tijeras nuevas, vírgenes, que no hayan sido usadas para nada más. Esto último es importante: las tijeras tienen que estar limpias de cualquier carga previa para que puedan absorber lo que vienen a absorber.

Cómo se hace
El ritual debe realizarse un viernes, en cualquier momento entre las siete de la mañana y las siete de la tarde. La franja horaria no es un capricho: está pensada para que el trabajo se haga con luz solar, no de noche, porque lo que estás haciendo es preparar el espacio para protegerlo de lo que entra cuando duermes.
Levanta ligeramente el colchón y coloca la cinta blanca formando una cruz sobre la base. Realiza un nudo firme bajo el colchón para fijarla bien y que no se mueva. A continuación, coloca las tijeras abiertas bajo el colchón asegurándote de que las hojas apunten hacia los pies de la cama. Esa es la posición de defensa: la punta marca la dirección por la que tiene que salir lo que estaba entrando.
Si vuelve la pesadilla
Si tras hacer el paso anterior aún experimentas un mal sueño, no quiere decir que el ritual haya fracasado: quiere decir que necesita el cierre completo. En cuanto despiertes de la pesadilla, levántate y utiliza las tijeras para cortar la cinta blanca que habías colocado bajo el colchón. El gesto físico de cortar es lo que rompe el ciclo. Después envuelve las tijeras (puedes usar un trapo limpio) y vuelve a colocarlas bajo el colchón, pero esta vez orientando las hojas hacia la cabecera. Han cambiado de función: antes defendían la entrada, ahora cierran la salida.
Al día siguiente, dentro de la misma franja entre las siete de la mañana y las siete de la tarde, entierra las tijeras en un jardín o en una maceta con flores de raíces profundas. Al enterrarlas, estás devolviendo a la tierra toda la energía negativa que han absorbido durante el proceso, y esa es la liberación final del trabajo. A partir de ese momento el ciclo queda cerrado. Si después de esto las pesadillas siguen volviendo o sospechas que el sueño quería decirte algo concreto que no terminaste de leer, las tarotistas expertas de Tarot10 atienden por teléfono. Una llamada en uno de esos momentos en los que el descanso vuelve pero queda un eco extraño puede aclararte mucho qué te estaba mostrando ese sueño.


