Qué es la clarividencia: tipos, diferencias y cómo desarrollarla
La clarividencia es un fenómeno parapsicológico, técnicamente clasificado dentro de los llamados psi-gamma, que permite obtener información mediante cauces psíquicos y mentales sin que intervengan los sentidos físicos habituales. Aunque en el lenguaje cotidiano se confunde con frecuencia con la palabra videncia, conviene precisar que la clarividencia se refiere específicamente a la capacidad de percibir información que no está al alcance del oído ni de la vista, una información que es traducida después y exteriorizada por el clarividente en términos comprensibles para quien consulta.

Diferencia entre videncia y clarividencia
Aunque en la calle se utilizan como sinónimos prácticamente intercambiables, existe una distinción técnica fundamental que conviene tener clara antes de seguir. Mientras que la videncia se asocia comúnmente a la percepción de eventos del presente o muy cercanos, la clarividencia abarca un espectro mucho más amplio en el espacio y en el tiempo. Según el momento temporal al que corresponda la información recibida, la facultad se clasifica en tres variantes bastante diferenciadas: la retrocognición, que permite percibir eventos ocurridos en el pasado a veces muy lejano; la videncia propiamente dicha, que percibe eventos del presente que están sucediendo en otro lugar; y la precognición, que se asoma a eventos futuros antes de que ocurran. Independientemente de la temporalidad concreta a la que se acceda, la facultad subyacente que permite ese acceso es siempre la misma.

Voluntaria e involuntaria
La clarividencia se manifiesta básicamente de dos formas, diferenciadas por el nivel de control que ejerce la persona sobre la experiencia que vive. La diferencia entre ambas no es un detalle académico: marca la frontera entre un don útil y un problema serio.
Clarividencia positiva o voluntaria
Es aquella que el individuo puede activar a voluntad cuando lo decide y desactivar igual de bien cuando ya no la necesita. Este tipo de capacidad suele estar vinculada a una disciplina personal sostenida en el tiempo y a una vida orientada al servicio de los demás de algún modo. Es fundamental que quienes poseen esta facultad reciban un entrenamiento adecuado por parte de alguien con experiencia, porque solo así pueden gestionar el uso de su capacidad de manera responsable y ética sin causarse daño ni causarlo a terceros.
Clarividencia negativa o involuntaria
Se presenta cuando la persona experimenta visiones y percepciones de mundos internos sin tener ningún control sobre ellas, como si una puerta se hubiera quedado abierta sin permiso. Este tipo de manifestación involuntaria puede resultar genuinamente peligrosa, porque la falta de dominio sobre el proceso deja al individuo expuesto a influencias externas que pueden comprometer su salud física, su equilibrio mental e incluso su estabilidad personal y social. No es un terreno para tomarse a la ligera.
Cómo desarrollarla
Mucha gente se pregunta cómo desarrollar la clarividencia, especialmente después de haber tenido alguna experiencia espontánea que les ha dejado intrigados. Desde una perspectiva parapsicológica clásica, se sostiene que todos los individuos poseen una capacidad latente para estas facultades en mayor o menor grado. Su desarrollo, sin embargo, no es ni un proceso sencillo ni un camino exento de riesgos reales.
Para lograr una práctica positiva y segura conviene tener claros varios principios desde el principio. La disciplina y el esfuerzo continuado son innegociables: el desarrollo de estas facultades requiere un entrenamiento sostenido y una preparación mental rigurosa que no se improvisa con cuatro vídeos de internet. El control consciente debe ser siempre el objetivo principal, alcanzar la clarividencia voluntaria y evitar cualquier práctica que fomente la apertura involuntaria de visiones que después no sabes cómo cerrar. Y la guía adecuada de alguien con experiencia es altamente recomendable, porque permite entender la naturaleza real de la información recibida y evita esos estados de vulnerabilidad psíquica en los que es muy fácil caer si uno camina a ciegas.
La clarividencia es, en definitiva, la facultad de obtener conocimiento de manera parapsíquica sobre el pasado, el presente o el futuro, y requiere siempre un enfoque consciente para garantizar el bienestar de quien la practica. Si has tenido experiencias que no terminas de entender o necesitas hablar con alguien que conozca bien este terreno, las tarotistas expertas de Tarot10 atienden por teléfono. Una llamada en uno de esos momentos en los que necesitas comprender lo que te está pasando puede aclararte mucho qué dirección tomar.


